Resumen elaborado por el Planetario Municipal de Montevideo
Polución
Lumínica en el OALM
¿Por
qué cada vez vemos menos estrellas?
Las estrellas no están desapareciendo, es el cielo que cada vez
es más brillante debido a la dispersión de las luces de las ciudades en la atmósfera. Esto es lo que llamamos
polución luminosa o contaminación lumínica, el peor enemigo de los observatorios. Las polución luminosa puede reducirse significativamente
usando adecuadamente el alumbrado, de manera que ilumine únicamente el suelo y evitando la emisión de
luz hacia el cielo. De esta forma además se evita un derroche innecesario y perjudicial de energía.
Recientes estudios (
ver este link )
indican que Londres derrocha 3 millones de dólares y Nueva York 14 millones de
dólares anuales
por emisión de luz hacia el cielo.
Existen
normas internacionales que han sido propuestas por agrupaciones científicas como la Unión Astronómica
Internacional y que algunos países como España, Japón,
Canadá y algunos estados de Estados Unidos han adoptado.
¿Nos oirán algún día? Por lo pronto súmese a la campaña y colabore colocando
en sus luces exteriores pantallas en dirección al suelo. Ayude en la medida
de sus posibilidades a que en su medio se tome conciencia sobre este problema.
Como
punto de partida ofrecemos algunos links
El Documento Vicino
El primer documento contundente
presentado a las autoridades en nuestro país fue un extenso trabajo sobre
Alumbrado Publico y Polución Lumínica elaborado por el Prof. Gonzalo Vicino y
presentado en julio de 1996 a las autoridades de la IMM. Un año después,
José Pedro Malagraba, aficionado del Observatorio
Orion dirigía una nota en términos similares al Intendente Mariano Arana.
Recientemente Alumbrado Publico de la IMM
comenzó a tener en cuenta el
problema en la colocación de nuevos artefactos. El cuidado
en el alumbrado publico
en las proximidades de nuestro observatorio esta comenzando a ser considerado
a nivel de Centro Comunal y Junta Local. OSE esta comenzando a racionalizar el
uso de iluminación en su predio contiguo a nuestro Observatorio. Todos estos
son pequeños alentadores pasos mientras no exista una legislación que
proteja los cielos del derroche innecesario de luz.