Breve Historia del Observatorio
La instalación de un observatorio dedicado
a la producción científica era una vieja aspiración de la comunidad
astronómica desde la década del 40. Y no sólo era una necesidad de los
astrónomos uruguayos; el hemisferio sur celeste está menos estudiado
en relación al norte debido a la falta de observatorios en el
hemisferio sur.
Luego de algunos años de gestiones del Comité Nacional de Astronomía
(CNA), el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) compró a mediados de
la década del 80, una chacra en la zona rural norte de Montevideo
próxima del paraje conocido como Cuchilla Pereyra, la zona más alta
del Departamento de Montevideo luego del Cerro. El predio, destinado a
la construcción del observatorio, es lindero con la Escuela Pública Nº
158 y con un antiguo molino al cual debe su nombre. Profesores y
estudiantes avanzados del Depto de Astronomía (de la entonces Facultad
de Humanidades y Ciencias) , así como del Depto. de Agrimensura de la
Facultad de Ingeniería, participaron activamente en la búsqueda y
selección del predio.
Entre 1986 y 1987 se avanzó muy poco por el constante problema de la
falta de recursos. Hacia fines de 1989 el Ing. Julio C. Riet,
presidente del CNA, logra a través de gestiones personales que la
Embajada Británica se comprometa a donar un telescopio. El Prof. Julio
Fernández (Director del Depto. de Astronomía) consulta entonces a la
empresa Broadhurst, Clarkson & Fuller, con sede en Londres, la que
cotiza un telescopio reflector semiprofesional con un espejo de 35 cm
de diámetro en cerca de 10.000 libras, precio que estaba dentro de lo
que estaba dispuesta a donar la Embajada Británica.
La donación del telescopio en 1990 dio un renovado impulso a las obras
del observatorio. La Sociedad Uruguaya de Astronomía (SUA) se encarga
de la administración de unos 20.000 dólares donados por el MEC, para
la construcción del local y cúpula para albergar al telescopio. Es de
destacar el apoyo recibido de parte del Ministerio de Educación y
Cultura. La Directiva de la SUA, en particular su Presidente, Prof.
Conrado Schneider, prestaron su colaboración con la administración de
los fondos destinados a las obras. Las obras comenzaron en 1992 y se
completaron en mayo de 1994. El Observatorio Astronómico Los Molinos
(OALM) fue oficialmente inaugurado el 24 de Mayo de 1994. A la
inauguración asistió el Ministro de Educación y Cultura, Dr. Antonio
Mercader, además del Embajador británico y autoridades del CNA, la SUA
y el Depto. de Astronomía.
También hay que destacar el aporte del Depto. de Astronomía de la
Facultad de Ciencias. Si bien el Observatorio depende oficialmente del
MEC, el Departamento ha jugado un rol decisivo mediante su
participación en el CNA. El Director del Departamento, Lic. Julio
Fernández y el entonces docente Lic. Javier Licandro dedicaron mucho
de su tiempo y dinero a resolver problemas relativos a las obras y a
la instalación del telescopio. Consiguieron fondos de la Facultad de
Ciencias y del PEDECIBA para invertir en el OALM. De esta forma se
logró equipar al observatorio con computadoras y una cámara CCD como
detector. También se consiguieron fondos para contratar dos becarios.
Si bien en sus orígenes se proyectó como un observatorio dedicado a la
investigación, ya que no existía (ni existe actualmente) otro
observatorio astronómico en el medio uruguayo que cumpla esa
finalidad, las actividades del OALM no se limitaron a la
investigación, ya que el principal objetivo es que el OALM funcione
como un polo cultural, abierto al público y a estudiantes de todas las
ramas de la educación, y donde grupos de interesados, tales como
profesores de Secundaria, puedan recibir cursillos de
perfeccionamiento en el área observacional. Es por esto que en 1996 el
observatorio empieza a atender en forma sistemática grupos de
estudiantes, provenientes en su mayoría de escuelas y liceos, y a
desarrollar actividades de educación y de divulgación científica
dirigidas a la comunidad.
Por otra parte, en el predio del OALM, dos organizaciones de
aficionados a la Astronomía construyeron sus observatorios. Ellos son
la Asociación de Aficionados a la Astronomía (AAA) y la Sociedad
Astronómica Octante (SAO). La AAA inauguró el pasado 8 de noviembre,
su flamante estación astronómica (bautizada como Estación Astronómica
Jean Nicolini, en memoria a notable astrónomo aficionado) que alberga
a uno de los telescopios de mayor diámetro del país (reflector Newton
- Cassegrain de 38 cm.), construido totalmente en el país. Por su
lado, el grupo Octante tiene también su edificio, donde utilizan un
reflector Schmidt Cassegrain Meade de 25 cm con accesorios y cámara
CCD. Ambos grupos de aficionados colaboran con la atención del público
durante las visitas mensuales abiertas que realiza el OALM, además de
colaborar en jornadas especiales como eventos astronómicos puntuales
que concitan la atención del público y de los medios (tales como la
observación de un eclipse de Sol o de Luna, un tránsito de Venus, la
oposición de Marte, etc.. ). Sus instrumentos también se encuentran a
disposición del OALM para los proyectos de investigación que este
desarrolla. De la misma forma, el OALM brinda asesoramiento científico
y técnico a los aficionados que quieran utilizar sus instrumentos para
un proyecto propio de observación astronómica.
El primer Encargado de Dirección que tuvo el OALM fue el Lic. Javier
Licandro. La labor de observación se concentró en la fotometría de
asteroides, llegando a determinarse algunas curvas de luz. Gracias a
astrometrías realizadas del asteroide Eros el observatorio obtiene
número de código 844, del Minor Planet Center (MPC), sección de la
International Astronomical Union (IAU) que centraliza toda la
información sobre cuerpos menores, lo cual lo habilita a hacer
reportes observacionales al MPC y lo coloca en la lista de
observatorios astronómicos profesionales.
En 1996 Licandro deja la dirección del OALM para realizar un doctorado
en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en Tenerife, y en su
lugar asume el Dr. Tabaré Gallardo, cuya gestión finaliza a mediados
del 2000. Durante la gestión de Gallardo, el observatorio se
reorganiza y amplía sus proyectos de investigación, así como las
visitas de público y estudiantes. Se retoma en forma sistemática la
astrometría de asteroides y cometas, que se transformaría en la
principal actividad observacional. Desde entonces se han enviado
cientos de reportes astrométricos de cometas y asteroides,
principalmente NEOS (acrónimo del término Near Earth Objects en
inglés, u objetos cercanos a la Tierra en español), y que son
publicados en las circulares del MPC. El Observatorio se actualiza en
materia de software y se mejora el equipamiento informático. El OALM
pasa a contar con su propia página Web. En materia educativa es de
destacar la realización durante 1999 del Proyecto de Visitas de
Estudiantes al OALM, proyecto de la SUA, financiado por el Fondo
Capital de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y el PEDECIBA,
y gracias al cual estudiantes liceales de todo el país concurrieron al
OALM a realizar pasantías de fin de semana, donde tenían la
oportunidad de ver y participar en una actividad científica, más allá
de los conocimientos astronómicos que adquirieran. También se han
hecho acciones por parte de la dirección del OALM para promover la
educación en el problema de la contaminación lumínica, que no sólo es
un problema para los astrónomos, sino también general, por la pérdida
del patrimonio del cielo estrellado, problemas de encandilamiento y
derroche de energía, alteración de hábitos de vida en animales. Entre
julio de 2000 y abril de 2004, la Lic. Andrea Sosa se encarga de la
dirección del Observatorio.
A fines del año 2000, el OALM y el Depto. de Astronomía de la Fac. de
Ciencias obtienen financiamiento (a través del Fondo Clemente Estable
del CONICYT) para la adquisición de un telescopio con montura
computarizada (el mayor del país operativo en la actualidad) para
dedicarlo a la búsqueda de NEOs en el Hemisferio Sur. Tanto la Unión
Astronómica Internacional como la NASA han destacado la importancia de
un programa de estas características que opere en esta región, dado
que el cielo austral se encuentra bastante menos explorado que el del
Hemisferio Norte. Este telescopio se encuentra instalando en el OALM y
operando desde marzo de 2002, dedicado al programa B.U.S.C.A., cuyo
objetivo principal es entonces el descubrimiento de asteroides y
cometas que puedan llegar a colisionar con la Tierra. Los responsables
del programa son el Dr. Gonzalo Tancredi (Depto. de Astronomía) y la
Lic. Andrea Sosa (OALM, Depto. de Astronomía.).
En marzo del 2001 se suscribe un convenio de cooperación técnica entre
la Universidad de la República - Facultad de Ciencias y el Ministerio
de Educación y Cultura, para el desarrollo de las actividades
científicas y educativas del OALM. De esta forma ambas instituciones
estatales se comprometen formalmente a solventar el funcionamiento del
observatorio, hecho que en la práctica se venía realizando desde la
fundación del mismo.
En el mismo año también ocurre otro hecho relevante en la historia del
observatorio, esta vez en el ámbito científico: el OALM recibe un
reconocimiento internacional de la Sociedad Planetaria (organización
no gubernamental y sin fines de lucro, que nuclea a 140 países y
dedicada a promover la exploración de nuestro sistema solar) por su
labor en la observación sistemática de NEOs. El premio, recibido por
el Dr. Gallardo (quien fuera el responsable del emprendimiento de las
gestiones que culminaron en dicho reconocimiento) fue destinado a la
adquisición de nueva cámara CCD (la que se utiliza actualmente como
detector en el telescopio de 35 cm) y una rueda de filtros.
El 27 de marzo de 2003 se produce un cambio de dependencia dentro de
la estructura del MEC, de acuerdo a un decreto ministerial; el OALM
pasa de depender de la Dirección Nacional de Ciencia, Tecnología e
Innovación (DINACYT), en lugar de depender directamente de la
Dirección General como lo hacía desde sus orígenes. A partir de
entonces el OALM se vio seriamente afectado en sus recursos, ya que,
al no estar en el presupuesto, los recursos que percibía eran a través
de la Proveeduría, otorgados directamente por el director general. Por
otro lado, la DINACYT no disponía, ni dispone a la fecha, de rubros
para el observatorio. |